Vete lejos, donde nadie pueda encontrarte, pero llévame contigo.
Te das cuenta, amigo mío,
si puedo llamarte amigo;
que las cosas de la vida,
nadie las ha elegido.
Nada, pasa por que si
todo tiene su porque,
y en este ir y venir
por la vida sin saber,
nadie puede decidir
como, cuando, ni porque.
Te das cuenta, amigo mío,
que un día, nos encontramos,
con algo, los dos soñamos
y se hizo corto el camino.
La amistad , cosa sublime,
divina donde las haya,
que une nuestros destinos,
que llena de paz las almas,
que no sabe de fronteras,
política o religiones.
Solo , sabe de buena gente
y de grandes corazones.
Te das cuenta, tú. Mi amigo.
Déjame que así te nombre,
que me creo zahorí
y en tu pecho, se que escondes
manantial puro de vida,
y quiero , beberme un sorbo,
de tu amistad sin medida,
y presuma de tenerte
como amigo, para siempre.
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