"Poco a poco" me dijo ayer.
Como tantas veces!!
Hoy, "ese poquito", se lo brindo a él...
Porque alivia mi ser
entrando en mis sentimientos,
porque entrena mi mente
acariciándome el alma...
Porque es real...
Porque me rescata cada día de mi
prisión y luego me devuelve a ella
haciéndome ver y comprender
que los muros que me encierran
no son más fuertes que yo.
Mis ojos estan abiertos,
y rodeo el socavón de la vereda.
¡Que fácil es seguirlo!