Vete lejos, donde nadie pueda encontrarte, pero llévame contigo.
Amanece, tu me miras,
y sonríes de soslayo
me rodeas con ternura
y me acaricias los labios.
Yo me dejo cariñosa,
recreándome en tu cara
y el reflejo de tus ojos
que extasía la mañana.
Y me besas con ternura,
tan zalamera me siento
que me creo yo princesa
y a ti príncipe del cuento.
Y la pasión nos enerva,
nos hace mil travesuras
y nuestros cuerpos desnudos
se elevan a las alturas.
Y así, fundidos los dos,
sintiendo que nos amamos,
así quiero vivir yo
estando siempre a tu lado.