Vete lejos, donde nadie pueda encontrarte, pero llévame contigo.
Un niño a su mama,
un buen día le preguntó:
-¿Mama que es el amor,
que no lo comprendo yo?-
-Pregunta muy inteligente- ,
su mama le confesó.
Y a tan profunda pregunta
la mujer le sugirió.
-Para que tu lo investigues
y lo llegues a entender
cuando vengas del colegio
esto tu debes hacer.
Mira a tu alrededor
y me debes de traer
cosas que te despierten
el ternura del amor.
Cuando el niño volvió
la mama le preguntaba:
-¿que me has traído hijo mío?
y el niño le contestaba
que nada había traído.
Y la mama enojada
al niño le replicó:
-¿Es que tu no has visto nada
que el sentimiento de amor
en tu pecho despertara?
-No mama , si que lo he visto.
En un nido me encontré
el pichón de un pajarito
cuando lo quise coger
su madre se quedó triste
y lo tuve que devolver.
También vi una bella flor
de colores llamativos
y de atrayente olor.
Pero pensé que al cortarla
la flor se moriría
y preferí allí dejarla.
Después una mariposas,
suaves y llenas de color
tan felices parecían
que si la libertad les quitara
pensar lo que sentirían
dolor a mi me causaba.
Así es, que encontré yo
cosas maravillosas
el trino del pajarillo,
el vuelo de las mariposas,
y de tan bella flor
la esencia mas olorosa.
Pero debes perdonarme
por haber desobedecido
pues nada puedo entregarte
de lo que yo he traído.
La mama, le dio las gracias
por darle aquella lección
y le dijo que él si que sabía
lo que en verdad es el amor.
Lo que amamos, no es un trofeo,
se lleva en el corazón.
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