Vete lejos, donde nadie pueda encontrarte, pero llévame contigo.
Tu ausencia me duele tanto,
que mi corazón maltrecho
ya no descansa el latido
y se desborda en el pecho.
¿Lo oyes en el silencio
como gime y se lamenta
como sosiego no encuentra
y suplica tu consuelo.?
Vida mía, no respiro
dame aliento de tu boca
que temo volverme loca
no merezco este castigo.
Mil vidas que yo tuviera
las viviría contigo
aun sabiendo que muriera
sufriendo siempre tu olvido.